Los tabiques no son simples paredes que separan estancias de una vivienda, ayudan a rediseñarlas y darles un nuevo estilo. Tienen infinidad de aplicaciones, ya que se pueden utilizar en diferentes espacios como oficinas, hogares o locales comerciales, entre otros.

Precisamente por este motivo, es importante conocer tanto las características que ofrecen los distintos tipos de tabiques, como las necesidades o el propósito a conseguir. La clave es saber cómo levantar esa pared para que sume en funcionalidad y diseño a lo que teníamos anteriormente.

Tabiques de pladur, la mejor opción

El pladur es uno de los materiales más recurrentes utilizados en la construcción por sus ventajas. Es por ello, que los tabiques de este material son la alternativa principal al ladrillo, que durante muchos años fue la primera opción.

Ventajas del pladur

El principal punto a favor de los tabiques de pladur es que no requieren mucho tiempo de montaje ni realizar grandes obras, lo que redunda en beneficios económicos. Es un material más caro que el ladrillo, pero con el que se acaba ahorrando porque la mano de obra y los elementos auxiliares que se utilizan son menores.

Se trata de un material ligero, conformado por paneles de yeso que no añaden peso extra a las cargas. Pero esto no conlleva menos solidez, al contrario, son construcciones seguras pensadas para absorber los movimientos reduciendo la aparición de grietas.

Además, por sus características, el pladur permite aislar de ruidos y térmicamente los espacios, así como se muestra resistente al fuego y a las humedades por las características de sus elementos. Todo ello, siendo un elemento que permite cualquier tipo de decoració estética.

Sierra es una empresa de profesionales de la construcción especializada en pladur, material que goza de múltiples ventajas. Realizamos nuestras obras y remodelaciones en todos los lugares imaginables: tiendas, domicilios particulares, edificios públicos…

Tabiques de pladur contra tabiques de ladrillo

El ladrillo es perfecto para casas y locales de estilo más industrial o contemporáneo, pero a su vez da esa calidez tan característica de los espacios cargados de personalidad. Sin embargo, ha ido perdiendo fuerza respecto al pladur.

Es cierto que es un material más barato y de fácil adquisición, así como fácil de transportar por su tamaño, sin embargo, exige un mayor montaje y una obra de grandes dimensiones, por lo que la mano de obra encarece el precio final. 

Aun así, sigue manteniendo algunas de sus características más importantes, como la resistencia a los golpes y la posibilidad de colgar en sus paredes objetos pesados como calderas o estanterías, algo que no permite el pladur.

Otros tipos de tabiques

Pero el pladur no es el único material utilizado en la construcción de techos, también encontramos otras posibilidades como el techo metálico o el techo de madera.

Tabiques de hierro y cristal

Se trata de una opción más basada en la estética. El cristal, además de aportar luminosidad a cualquier estancia e incrementar la sensación de amplitud, combinado con el hierro o cualquier otro metal da un resultado muy elegante. La combinación es perfecta y permite dotar de personalidad a una estancia.

Tabiques de madera y cristal

Se trata de otra combinación del cristal. En este caso, se entremezclan la sensación de amplitud del cristal y la luminosidad y estilo de la madera. Se trata de un estilo que dota de distinción y de un toque rompedor a una sala anodina.

Tabiques de madera de pino

Estilo clásico, atemporal y muy elegante. Los tabiques de pino son perfectos para aportar luminosidad y estilo en los hogares y estructuras más tradicionales.

Muebles suspendidos en tabiquería

Instalar un mueble en un tabique es una solución fantástica para aprovechar el espacio al máximo. No obstante, hay que procurar que estos muebles sean ligeros o asegurarse de que el tabique puede soportar su peso, porque de lo contrario, el paso del tiempo puede dar más de un disgusto en forma de tabique dañado.

Los pequeños elementos decorativos, como cuadros o espejos, quedan perfectos en un tabique sordo.