El tabique de pladur es una de las alternativas más recurrentes que emplean las oficinas para compartimentar los espacios. Al ser un tipo de tabique sin obra. no requiere de mucho tiempo de montaje, por no hablar de los beneficios económicos que supone con respecto a los que sí conllevan construcción. Aunque en España ha habido siempre mucha tradición en torno al ladrillo, en este post veremos por qué el pladur se ha convertido el la opción favorita tanto para profesionales de las reformas como para particulares, decoradores, arquitectos, etc. 

Motivos por los que apostar por el pladur

1. Mayor ligereza

Se trata de un material liviano a la par que resistente. Al estar conformado por paneles de yeso no añaden peso extra a las cargas de los forjados, de ahí que se considere la opción ideal para todo tipo de reformas y rehabilitaciones. Además, para los operarios es más cómodo de manejar.  Esto no significa que sea menos sólido, más bien todo lo contrario. Es un tipo de panel que está pensado para absorber los movimientos que puedan ser provocados por los terremotos, lo que hace que se reduzca considerablemente la aparición de grietas. 

2. Precio económico

Aunque comparativamente el material en sí es más caro que por ejemplo el ladrillo, en una visión de conjunto las cuentas se acaban equiparando. Si cuentas con la mano de obra, añades los medios auxiliares necesarios para la construcción y a esto sumas el incremento en el tiempo que conlleva, al final los presupuestos totales no se distancian tanto el uno del otro.  Además, otra ventaja que acarrea es que al presentar un acabado liso no necesita de enlucidos, lo que reduce el coste económico y el tiempo total de la instalación. 

3. Rapidez en el montaje e instalación

La instalación de este tipo de solución constructiva es rápida y limpia, reduciendo los procesos de montaje y minimizando las molestias. Al ser una placa no se producen escombros ni desperdicios, y en apenas unas horas tendrás finalizada su colocación. En este mismo sentido, como no necesita de materiales húmedos como el cemento o los enlucidos de yeso no tendrás que esperar hasta que se sequen ni limpiar posteriormente la suciedad habitual que conllevan estos procesos.

4. Triple funcionalidad

Incorporar este tabique a la oficina supone varias mejoras:  – Por un lado, permite insonorizar y aislar de ruidos el espacio, fomentando la concentración y el enfoque en el trabajo. A nadie le gusta sentirse molestado mientras desarrolla su actividad laboral. Esta es precisamente una de las virtudes del pladur: al no tener rozas elimina por completo todos los sonidos de baja frecuencia que nos llegarían, por ejemplo, si instalásemos una pared de ladrillo. Además los avances han desarrollado aislantes acústicos que se introducen en su interior e incrementan la insonorización.  – Ayuda a disminuir los problemas de climatización y mantiene la estancia en una temperatura sin grandes alternancias entre frío y calor. Esto supone a la larga un ahorro energético considerable para la empresa ya que los sistemas de aire acondicionado no estarán en constante uso.  – Mejora la estética de la oficina en fábrica notablemente ya que permite ser revestido por diversos materiales como azulejos e incluso ser pintado. De esta manera no solo mejorará la estructura y distribución del espacio, sino que también lo hará el aspecto general de la oficina.  Usar un tabique de pladur no solo supone la división de espacios, sino que además puede llegar a ser parte del diseño general de la oficina. Ya sea como elemento divisorio, decorativo o de aislamiento térmico y acústico, no es de extrañar que sea la opción preferida por los profesionales de las reformas. imagen